EL LIBRO DE SILVIA

SEGUNDA PARTE

CAPITULO I

Yo no te pedí haber nacido!!! Recuerdo que le protestaba muy enojada a mi madre.

Y todos nos decimos con lógica Y quién pidió venir a este mundo?

La realidad es que nunca me sentí feliz en este planeta y no entendía muy bien por qué tenía que sufrirlo.

Pero resulta que ahora, después de muchísimos años de sufrir sólo por el hecho de estar viva, me vengo a enterar que fue una decisión mía, Sí señor!!!!

Y no solo una decisión mía, sino que también elegí en qué fecha nacer, quiénes serán mis padres, en qué lugar nacer, etc.

La lógica me dice cómo puede ser que haya elegido todo eso? No sabía acaso que no la iba a pasar tan bien?

Bueno, de eso se trata, de aprender lecciones para que nuestra alma pueda elevarse a su máximo nivel espiritual.

Lo que también aprendí es que el dolor es inevitable,  el sufrir es opcional.

Por lo menos algo bueno…

Hace algunos años atrás cuando escribí mi primer libro, ya había dicho yo que cuando empecemos a ver lo problemas desde otra perspectiva, los problemas no desaparecerán, seguirán siendo los mismos, pero nosotros los miraremos distinto y ya no nos afectarán como lo hicieron hasta ahora.

(Los que quieran saber un poco más sobre mí están invitados a leer mi primer libro, si es que no lo hicieron todavía, para no resultar tan repetitiva).

En general siempre me sentí un «bicho raro» en la sociedad, no encajo en ninguna parte, porque no me gusta trabajar para nadie, no le doy importancia a las cosas materiales, me encanta estar sola leyendo y aprendiendo todo el tiempo, tengo muchísimos intereses bastante diversos todos, soy muy curiosa y estoy permanentemente estudiando todo, a mi ritmo, a mi manera, sin títulos universitarios ni honores que para mí no significan nada.

Yo estudio lo que me interesa solo para mí, no para demostrarle a nadie cuánto sé o para tener alguna nota, eso no me importa en absoluto.

Como consecuencia de trabajar durante nueve años en un lugar donde no me sentía cómoda, aunque el trabajo que hacía sí me gustaba, pero no me gustaban ni mis jefes ni mis condiciones de trabajo, y yo salía de mi casa todos los día de muy mal humor a mi oficina,

terminé enfermándome con un cáncer de pecho izquierdo, lo descubrí cuando estaba en estado muy avanzado por lo que tuve que pasar una operación muy grande, pero todo eso lo sentí como mi gran liberación, y después de mi recuperación decidí no volver a trabajar ni allí ni en ningún otro lado, porque sé que me hace mal sólo pensar en trabajar para alguien, yo personalmente lo siento como una esclavitud  y tengo un espíritu muy libre.

En el tiempo que dejé de trabajar, y un tiempo antes también, busqué distintas formas de ganarme la vida en forma independiente pero que a la vez me satisfagan, e hice varios cursos de formación de coaching, productividad, etc.

Todos ellos me dieron gran satisfacción porque mientras aprendía cosas nuevas e interesantes también empecé a pertenecer a los distintos grupos de Facebook que son privados de cada curso y el ambiente que se vive allí es muy alentador, todos nos alegramos de cada pequeño triunfo del compañero, nos consultamos entres todos, todos colaboramos, nos sentimos muy apoyados en todo momento por toda la comunidad.

Es algo que normalmente no lo vivo en el día a día, porque la mayoría de la gente es envidiosa, no se alegra con tú éxito, sino que se pregunta: Y ésta quién se cree que es?

Cómo va a pretender ganar plata sin hacer los trabajos forzados que hacemos nosotros?

Yo no creo que ese sea mi camino, porque no lo siento así.

Hace algún tiempo cuando me hice hacer algún estudio numerológico supe que por mi fecha de nacimiento tenía el número maestro 22, y no es fácil de asumir, por lo que también se justifican en parte mis excentricidades.

Eso quiere decir que soy un alma vieja, tengo otras expectativas en la vida, y vengo a enseñar las leyes espirituales a la humanidad.

Viendo que no avanzaba en mis proyectos, y sintiéndome bloqueada de alguna manera, decidí hacerme una lectura de mis Registros Akáshicos (lectura del alma) y me confirmaron que tengo que dar a conocer a la humanidad las leyes espirituales, la numerología cabalística y la verdad verdadera.

También me dijeron que tenía que escribir dos libros más, que daría conferencias internacionales, etc. siempre respetando mi libre albedrío. Además me contaron de algunas de mis interesantes vidas pasadas, y entre otras cosas fui discípula de Jesús, fui escriba, babiloniense, guerrera en las cruzadas, fui escritora y escritor (como mujer y como hombre) y eso es lo que debo hacer. Escribir, contar, explicar.

Me dieron además algunos datos de cómo conseguir el material que necesito como por ejemplo leer el Libro de Enoc, la numerología cabalística, y en general me dijeron que mi intuición me iría guiando en el camino.

Este camino ya lo empecé y debo reconocer que me da una satisfacción infinita, lo disfruto muchísimo, y todos los días voy aprendiendo nuevas cosas, súper interesantes.

Lo que a veces me planteo es que si yo les cuento todo lo que voy aprendiendo van a creer que estoy totalmente loca, porque todo lo que voy averiguando día a día  es muy difícil de imaginar para nuestras mentes lógicas.

Y de eso se trata, de que dejemos de ser tan lógicos y mentales y descubramos otra realidad.

Se animan a seguirme?

Bienvenidos al mundo donde nuestros deseos se convierten en realidad!!!!!      

2 respuestas a «EL LIBRO DE SILVIA»

  1. Buenos días, cómo me identifica tu manera de escribir. Sos simple y clara, seguí por ese gran camino que te lleva y te guía la vida. Seguí abriendo caminos, compartiendo y logrando tu meta Silvia.

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